“El modo de ser un nuevo intelectual no puede consistir mas en la elocuencia, el cual es un signo exterior y momentáneo de sentimientos y pasiones; por el contrario es necesario una activa participación en la vida practica, como constructor, organizador, y un orador persuasivo” (Gramsci).

viernes, 27 de septiembre de 2013

Capitalismo y libertad de expresión (prensa*) un matrimonio impío.


"Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder intelectual dominante"[1] (Marx & Engels, 1846).
En las dos últimas semanas tanto analistas políticos, académicos, periodistas, y políticos han mostrado su malestar debido a la intención del grupo el Comercio de adquirir EPENSA. El argumento esgrimido en ambos lados del espectro político ha sido unísono. Tanto los representantes de la derecha como la izquierda peruana han puesto en el centro del debate el riesgo que esta transacción económica tendría para la "libertad de expresión" ("libertad de prensa"). El argumento, por lo menos de manera superficial, resulta bastante convincente y por lo tanto la sociedad en su conjunto debería rechazar este intento de monopolización de la información. Sin embargo, si trascendemos la superficialidad con la que se aborda al tema podremos notar que la tan mentada "libertad de expresión" resulta siendo un eufemismo, una excusa para defender los intereses comerciales de los grandes "varones" de la industria de la información.
Liberales y "progres" parecen haber confluido en una misma agenda política, el de defender los intereses económicos de los propietarios de los medios de comunicación. Los ataques más duros hacia la mencionada transacción comercial provinieron de periodistas y analistas allegados al "Grupo la Republica Publicaciones S.A",  el mayor competidor comercial del "Grupo el Comercio". Con esta operación el "Grupo el Comercio" se acaba de convertir en el más grande conglomerado comercial, controlando más del 70% del mercado.  Lo anecdótico es que mientras los periodistas e intelectuales han mostrado su preocupación por el efecto negativo que esta transacción comercial tendría sobre la "libertad de expresión", el presidente del directorio (además de propietario) del "Grupo la Republica" ha sido mucho más explicito en sus apreciaciones, así ante la pregunta de un periodista sobre el efecto que hubiese tenido una posible adquisición de EPENSA por parte del "Grupo la Republica" en la línea editorial de "Correo" el diario insignia de EPENSA, ha manifestado que este era un asunto puramente comercial pues para Mohme " la libertad de expresión se sustenta en la libertad de empresa"[2]. Como a cualquier capitalista, lo que le interesa al Sr. Mohme no es la libertad de expresión, sino la libertad de multiplicar exponencialmente sus ganancias.  Queda claro entonces que lo que está en juego son asuntos meramente comerciales, estamos pues ante un típico caso de dos empresas dominantes disputándose por incrementar su cuota de mercado, así que todo el alboroto desatado por los empleados de Mohme en nombre de la libertad de expresión no es más que una pataleta, una excusa para ganar algunos adeptos, y crear un "clima de opinión" favorable a su intereses.
Basta echar una mirada a los medios de prensa escrita, radial y televisiva, y podremos notar que la línea editorial del 99% de ellos coincide de manera grotesca. No hay un solo periodista en la televisión Peruana que tenga un discurso disidente y se atreva a cuestionar el sacrosanto credo neoliberal. Los abanderados de la libertad de expresión (i.e. Augusto Álvarez Rodrich, Rosa María Palacios) hacen mutis  cuando el modelo hace agua y la "tierra prometida" por el neoliberalismo es cada día más esquiva.  La radio tampoco ofrece muchas alternativas, y la verdad da lo mismo un Chema Salcedo, un Raúl Vargas, o una Mónica Delta. La realidad no es distinta en los medios escritos, así las líneas editoriales del Comercio y Correo parecen ser digitadas por "siameses mentales". Por lo tanto, con la adquisición de EPENSA y con ello de su diario emblemático Correo por el "Grupo el Comercio", el único cambio substancial es en el accionariado, una mera operación comercial. Por lo tanto, el asunto que está en juego no es la libertad de expresión, pues si la libertad de expresión se refiere a tener un mínimo de pluralidad ideológica, en el Perú, aquello no exista (por lo menos en los grandes medios) desde hace mucho tiempo. 
De ninguna manera pretendo deslizar la idea de que no deberíamos rechazar la concentración de los medios de comunicación, por el contrario, creo que deberíamos oponernos  a todo las formas de concentración económica con la mismo efervescencia. Pero irónicamente, los mismos políticos, intelectuales y periodistas que se han opuesto ardorosamente a esta operación comercial no han hecho gala de esa misma pasión en los casos de concentración y surgimiento de grandes monopolios en casi todos los sectores de la economía (banca, telecomunicaciones, etc.),  en realidad han sido, y son, en muchos casos ardorosos defensores de la no intervención del estado.
Finalmente, creo pertinente recordar a Marx y su posición sobre la libertad de expresión pues su pertinencia resulta fundamental para entender la libertad de expresión en su real dimensión. El joven Marx[3] consideraba que la libertad de expresión es "la forma más general que tienen los individuos de comunicar su existencia espiritual"[4] (Marx, 1842),  en otro pasaje menciona que "la esencia de la prensa libre es la esencia de la libertad, firme de carácter, racional y moral. El carácter de la prensa censurada es la negación de la esencia de la libertad,(...) un aborto perfumado”[5]. Como podemos notar, Marx posea una profunda convicción por la libertad de prensa, una posición casi idealizada de la libertad de expresión.  Pero lo que muchos olvidan es que Marx, en el artículo de 1842 y en otros escritos posteriores, claramente reconoce el carácter ideológico y de clase que el periodismo adquiere en el periodo capitalista, este reconocimiento es fundamental pues nos permite confrontar el ideal de una prensa libre con el mundo material y objetivo, el resultado es evidente: la verdadera libertad de expresión solo es posible si esta desligada del comercio; en cuanto la libertad de prensa se transforma en una mercancía, el ideal de libertad se desvanece. Hablar de libertad de prensa en el capitalismo es un oxímoron!


[*] Si bien existe una diferencia conceptual entre la libertad de expresión y la liberta de prensa, en el presente artículo nos tomaremos la libertad de usar ambos términos de manera intercambiable.
[1] Marx, K., & Engels, F. (1998). "The German Ideology: including Theses in Feuerbach and the Introduction to the Critique of Political Economy". Amherst, New York, United States of America: Prometheus Books.
[2] En: http://www.larepublica.pe/13-09-2013/gustavo-mohme-seminario-el-comercio-ha-tomado-una-decision-que-afecta-la-libertad-de-prensa
[3] La distinción entre el "Marx joven" y el "Marx maduro" es fuente constante de debate en los círculos marxistas. Presumiblemente el joven Marx es mucho más idealista, humanista, y profundamente Hegeliano.
[4] Karl, Marx (1842), "On the Freedom of Press. Proceedings of the Sixth Rhine Province Assembly" (http://www.marxists.org/archive/marx/works/1842/free-press/index.htm) 
[5] Ibíd.