“El modo de ser un nuevo intelectual no puede consistir mas en la elocuencia, el cual es un signo exterior y momentáneo de sentimientos y pasiones; por el contrario es necesario una activa participación en la vida practica, como constructor, organizador, y un orador persuasivo” (Gramsci).

martes, 11 de febrero de 2014

El sistema financiero peruano y el péndulo del capitalismo: una breve reflexión a raíz de la adquisición de MiBanco por el Banco de Crédito.

A raíz de la experiencia de microcréditos desarrollada por Muhammad Yunus en Bangladesh a mediados de 1970, las microfinanzas han sido promovidas de manera global como instrumentos de lucha y superación de la pobreza y el subdesarrollo. A partir de 1990 se convirtió en la política preferida de los organismos internacionales (USAID y el Banco Mundial) y los organismos no gubernamentales (ONGs), movilizando miles de millones de dólares con ese objetivo (Bateman y Chang, 2012)[i].  En el Perú dos instituciones del sistema financiero,  Edyficar y MiBanco, son producto directo de ese movimiento global, ambas instituciones surgieron de experiencias ligadas a los organismos no gubernamentales, la cooperación internacional pública y privada, y los beneficios - económicos y legales - brindados por el estado peruano. Edyficar es producto de un programa de microcréditos propiciada por un organismo no gubernamental -CARE Perú- que surge a finales de la década de los 80. En 1997 se convierta en una entidad financiera regulada por la Superintendencia de Banca y Seguro (SBS), y en el año 2009 es adquirida por el Banco de Crédito del Perú (BCP). En el caso de Mibanco, esta surge en 1996 a partir de la experiencia de Acción Comunitaria del Perú[ii], un organismo no gubernamental (ONG) que canaliza una iniciativa del gobierno fujimorista dirigida a promover recursos financieros al sector de la pymes.
Lo que es interesante notar es que ninguna de estas experiencias fue producto de la iniciativa privada y los mercados, por el contrario, fue la "iniciativa pública" la que permitió su desarrollo y maduración. Para el renombrado economista de Cambridge Ha-Joon Chang y Milford Bateman, el desarrollo de las microfinanzas ha transitado por dos etapas bastante marcadas: La primera etapa  se caracteriza por el "flujo continuo de capital subsidiado" proporcionado por los organismos internacionales y la cooperación internacional hacia los organismos no gubernamentales (ONGs), estos últimos son los responsables directos de la colocación de los microcréditos.  En la segunda etapa el "capital subsidiado" es reemplazado por un "modelo de microfinanzas con fines de lucro", así las antiguas entidades de microcrédito administradas por las ONGs se transforman en entidades financieras formales reguladas por las condiciones de mercado imperante (Bateman y Chang, 2012).
En realidad, es muy común los casos en los que el sector público y el "apoyo privado sin fines de lucro" permite el surgimiento y la consolidación de "iniciativas privadas de lucro". Lo interesante es notar que en cuanto estas "iniciativas" se hayan convertido en entidades muy rentables el sector privado las adquiere. Este es una característica distintiva del sistema capitalista en sus distintas variantes, así por ejemplo en los periodos de crisis el sistema capitalista pone al Estado como el actor central: nacionalizaciones, estatizaciones, incremento de la participación estatal en actividades productivas, incremento del gasto público con el propósito de inducir la demanda agregada, etc. Todas estas políticas económicas  (keynesianas) han sido implementadas en diferentes magnitudes en gran parte de las economías capitalistas. Así por ejemplo, después de la crisis de 1929, las economías capitalistas se movieron en esa dirección, para luego en el último cuarto del siglo XX volver hacia políticas más conservadoras (neoliberales), con el mercado como su principal actor. De igual manera, luego de la última crisis financiera, EEUU se ha movido con ciertos matices hacia este tipo de políticas, con el estado como el gran actor económico. Lo que es importante resaltar de este proceso es que durante los periodos de crisis, cuando los capitalistas experimentan "problemas de realización"[iii], y el sistema como tal hace frente ante serios problemas de acumulación, el estado toma las riendas de la economía y permite restablecer la acumulación de capital, la tasa de ganancia y la plusvalía. En cuanto el proceso de acumulación se ha restablecido, y la tasa de ganancia y plusvalía adquieren niveles superiores al periodo pre-crisis, el estado entra en retirada y las unidades económicas "engordadas" por el estado, con dinero público, son entregadas nuevamente al sector privado. Las privatizaciones, concesiones, la "apertura de mercados", "la flexibilización del mercado de trabajo", etc. son las formas que adquiere este proceso de "transferencia".  Ese movimiento pendular del capitalismo es fundamental para asegurar su continuidad.
Esa lógica pendular, con sus respectivas particularidades, parece repetirse en el desarrollo de las microfinanzas. En la último cuarto del siglo XX en medio de una crisis global, los sesudos análisis de los organismos internacionales y los economistas ortodoxos mostraban que el acceso al financiamiento para los sectores pobres era una gran limitante en el camino de la superación de la pobreza y el subdesarrollo (De Soto, 1989)[iv].  Así, la falta de colaterales, acceso a la información ("asimetrías de la información"), excesivos costes de transacción, informalidad y ausencia de "derechos de propiedad", etc., se esgrimían como las principales causas del no acceso al financiamiento por parte de los sectores pobres de la población.  En estas condiciones las "entidades de ayuda humanitaria", los organismos internacionales  y los gobiernos nacionales centraron sus esfuerzos en "desarrollar mercados financieros para los pobres".  Bancos comunales, fondos de garantía, créditos solidarias, y muchas otras esquemas fueron diseñados e implementados con ese propósito. El objetivo central estaba claro, desarrollar una "cultura financiera" en los sectores más vulnerables de la población. Los resultados han sido muy alentadores para sus promotores. Así, el 2005 fue declarado el "año del microcrédito". Yanus recibió el Premio Nobel de la  Paz en el 2006. Según la CEPAL (2010), la cartera de microcréditos en América Latina creció de 6,000 millones de dólares en 2001 a 27,692 millones de dólares en 2008, siendo Perú, Bolivia y México los países con mas crecimiento[v]. En el caso Peruano, en el 2001 el microcrédito representaba el 4.2% del total de créditos del sistema financiero, en el 2010 el microcrédito representaba el 18% del total de créditos del sistema financiero[vi]. Sin embargo, este "boom" ha significado también  un incremento descomunal en la tasa de interés (el costo del crédito), así por ejemplo la tasa de interés efectiva anual para Edyficar y MiBanco es de 80.56%, 55.2% respectivamente[vii]. Por otro lado, al parecer el crecimiento del sector microfinanciero ha llegado a su límite, como lo evidencian las crisis ("microfinance meltdown") en Marruecos, Nicaragua, Pakistán y más recientemente en Bosnia, todas ellas caracterizadas por un alto nivel de endeudamiento de los prestatarios y el consiguiente incumplimiento del crédito ("default"), corridas financieras y la posterior quiebra de las entidades microfinancieras, la misma que termina con una mayor concentración del sistema financiero producto de las fusiones y adquisiciones del periodo de crisis (Bateman y Chang, 2012, p. 16).
Retornando al caso Peruano, en el año 2009 el Banco de Crédito adquirió Edyficar, así  mismo, esta semana se hizo público la adquisición del 60% de las acciones de MiBanco por el Banco de Crédito. Con esta última adquisición, el Banco de Crédito se hace de las dos entendidas financieras que mayor participación de mercado tienen en el segmento de microcréditos. Estas operaciones le han permitido al Banco de Crédito, por un lado, obtener negocios súper rentables, los mismos que fueron "engordados" por la cooperación internacional, a un costo mucho menor (comparado con la posibilidad de desarrollar una banca especializada en microcréditos, experiencia en la que el Banco de Crédito ha fallado estrepitosamente) y por otro lado, mucho más importante aún, la posibilidad de incrementar las tasas de interés en el mediano plazo debido a la posición dominante (cuasi monopólica) que el Banco de Crédito obtendría con esta adquisición. Estamos pues ante un nuevo proceso de concentración del sistema financiero peruano, cuyo origen podemos situar en la década de 1980, con el surgimiento de las entidades microfinancieras administradas por las ONGs y financiadas por los organismos internacionales y la cooperación internacional, y la subsiguiente consolidación de esas entidades financieras a finales de los 1990.  Diversas instituciones han reconocido abiertamente esta progresiva concentración del sistema financiero, así,  la clasificadora de riesgo Equilibrium[viii] manifestaba  en el 2012 que "el mercado bancario peruano tiene una  estructura de mercado concentrada, donde los cuatro bancos mas importantes (Banco de Crédito del Perú [33%], BBVA Continental [24%], Scotiabank Perú [15%] e Interbank[11%]) mantienen una participación superior al 80% tanto en colocaciones  como en depósitos"[ix]. Sin embargo, la participación de mercado de estas entidades financieras en el segmento de microcréditos no supera el 50% del total de mercado, principal incentivo para la adquisición de Edyficar y MiBanco por parte del BCP. De manera similar, el Banco Central de Reserva (BCR) haciendo uso del indicador Herfindahl-Hirschman[x] reconoce que el sistema financiero Peruano se "mantiene en el rango considerado como 'moderadamente concentrado'"[xi]. De igual forma, la propia Asociación de Bancos (ASBANC) reconoce, aunque a regañadientes, "que si bien existen segmentos en donde hay un importante nivel de concentración (...) esto no ha afectado ni distorsionado de manera negativa la determinación de las tasas de interés"[xii].
Como lo hemos mencionando líneas arriba, es muy probable que los efectos inmediatos de este proceso de concentración y centralización del capital financiero sea  un incremento en el ya de por si altísimo costo del crédito (tasa de interés) dirigido a los sectores populares (crédito de consumo, crédito Pyme, etc.). Lo que en términos prácticos significará grandes transferencias de recursos financieros de los sectores más vulnerables hacia los grandes financistas. Lo peligroso de este esquema radica en la alta probabilidad de "incumplimiento crediticio" debido al alto costo financiero que recaería sobre los prestatarios, sumado a los perversos incentivos que otorga el sistema financiero a los ofertantes de crédito, las mismas que conducen a un relajamiento en las evaluaciones crediticias, a este escenario hay que incorporarle además el casi seguro enfriamiento de la economía nacional en el corto plazo debido a la caída en los precios internacionales de los commodities mineros. En un escenario como este, las posibilidades de un crisis financiera domestica ("microfinance meltdown", similar a las de Marruecos, Nicaragua, Pakistán y Bosnia) son muy altas, y los efectos que tendría principalmente sobre los sectores populares serian desastrosos; al fin y al cabo, para los grandes financistas siempre estará el estado, con millonarios rescates financieros, "restructuraciones",  y hasta "nacionalizaciones". Una vez superada la tempestad, la burguesía financiera tomare nuevamente el control, el estado retornará a su rol "subsidiario", vetado de cualquier interferencia en los mercados, todo ello hasta la siguiente crisis... Déjà vu! 



[i] Bateman, Milford y Ha-Joon Chang (2012), "Microfinance and the Illusion of Development: From Hubris to Nemesis in Thirty Years", World Economic Review, vol. 1, pp. 13-36.
[ii] Al igual que CARE Perú, Acción Comunitaria del Perú promovía y captaba fondos de los organismos internacionales y la cooperación internacional para promover las microfinanzas y el micro-emprendimiento.
[iii] El "problema de realización", en la literatura Marxista, hace referencia a la imposibilidad de convertir las mercancías en dinero, o lo que es lo mismo la imposibilidad de valorizar el capital.  
[iv] De Soto, Hernando (1989), "The Other Path: The Invisible Revolution in the Third World". London: I B Taurus.
[v] Pineda, Ramon y Pablo Carvallo (2010), " El futuro de las microfinanzas en América Latina: algunos elementos para el debate  a la luz de las transformaciones experimentadas", Serie Financiamiento del Desarrollo No 205. Santiago: CEPAL.
[vi] León Castillo, Janina y Guillermo Jopen Sánchez (2011), "La Heterogeneidad del Microcrédito en el Sector Financiero Regulado Peruano", en León Castillo, Janina y Javier M. Iguíñiz Echeverría (editores), "Desigualdad distributiva en el Perú: dimensiones". Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
[vii] Tarazona Jiménez, John (2014), " Microfinanzas y las Pymes: lo que debemos saber". En http://johntarazona.blogspot.com/2014/02/microfinanzas-y-las-pymes-lo-que.html. 
[viii] Equilibrium es una clasificadora de riesgo afiliada a la mundialmente conocida Moody’s Investors Service Inc.
[ix] Equilibrium Clasificadora de Riesgo S.A (2012), "Análisis del Sistema Bancario Peruano", Julio 2012, pp. 6. Lima, Perú. En http://www.equilibrium.com.pe/bcosperumar12.pdf. Énfasis del autor del presente articulo.
[x] El índice Herfindahl-Hirschman mide el nivel de concentración económica en una determinada industria. La metodología es muy simple y lo que hace es calcular la suma de las participaciones de mercado (%) de las n firmas (usualmente hasta las 50 firmas mas grandes) al cuadrado: H = Sni=1 Pm2i, donde Pm2i es la participación de mercado de la firma i, y n es el número de firmas. Si el índice se ubica entre 1.5 y 2.5 eso indica cierto nivel de concentración ("concentración moderada"), y niveles por encima de los 2.5 puntos muestran "alta concentración". 
[xi] Banco Central de Reserva del Perú (2013), "Reporte de Estabilidad Financiera", Mayo 2013, pp. 11. Lima, Perú. En http://www.bcrp.gob.pe/docs/Publicaciones/Reporte-Estabilidad-Financiera/ref-mayo-2013.pdf.  Énfasis del autor del presente articulo.
[xii] Asociación de Bancos del Perú (2012), "Concentración y Competencia en el Sistema Financiero Peruano", Agosto 2012, pp. 5. Lima, Perú.  Énfasis del autor del presente articulo. En http://www.asbanc.pe/ContenidoFileServer/ASBANC%20SEMANAL%20N%C2%BA46_20121016030800617.pdf