Ha transcurrido una semana desde la emisión del cable, mientras el cable ha circulado por el mundo entero y ha generado cierto nivel de indignación y algún nivel de debate sobre las famosas políticas de “responsabilidad social empresarial -RSE”. En el Perú, el debate público ha sido casi inexistente, salvo una nota informativa en la República y un artículo de Humberto Campodónico en el mismo diario, el hecho ha pasado casi desapercibido.
Las políticas de responsabilidad social empresarial–RSE tienen larga data en el mundo empresarial, su filosofía se cimienta en la búsqueda de una mejor posición competitiva de las empresas, a través de mejorar sus relaciones con sus diversos grupos de interés –stakeholders. Sin embargo, mas allá de su pomposo y rimbombante discurso el objetivo ultimo es simple, incrementar las ganancias de los capitalistas a cualquier costo. Los hechos corroboran esa afirmación, y solo basta referirnos al sector minero como la prueba mas fehaciente del uso de estas políticas con un doble propósito por un lado ser un instrumento para la explotación inmisericorde de nuestras riquezas y la obtención de rentas inverosímiles, y por otro ser un instrumento de dominación y letargo del pueblo; mientras las mineras incrementan exponencialmente sus riquezas, destruyendo el medio ambiente.
Las políticas de RSE no son mas que una forma sutil y bien estructurada de minimizar los conflictos sociales y socavar los movimientos sociales, mientras las mineras incrementan sus rentas, el típico ejemplo es el “Óbolo Minero” o “Programa Minero de Solidaridad con el Pueblo”, que le ha permitido a las grandes mineras, un “ahorro”, o para ser mas exactos un incremento en sus ya jugosas rentas por un monto superior a los 2500 millones de dólares[1], así por ejemplo, para Antamina, que fue presentado como el caso mas “emblemático” de responsabilidad social por la Sociedad Nacional de Minería y la comunidad minera mundial, el “óbolo” significo un incremento sustancial en su utilidad neta[2]; paralelamente sus ejecutivos desarrollaban acciones de inteligencia para identificar a lideres campesinos, dirigentes sindicales y hasta religiosos ambientalistas, con el propósito de socavar cualquier movimiento social que ponga en riesgo sus intereses rentistas.
El contenido del cable, es esclarecedor en lo que respecta al comportamiento y las tácticas usadas por el gran capital contra los movimientos sociales y la clase trabajadora. El cable da cuenta de una reunión sostenida el 11 de agosto de 2005 entre un grupo de altos directivos mineros: Felipe Cantuarias (en ese momento vice-presidente corporativo de Antamina), Carlos Santa Cruz (Newmont-Minera Yanacocha), y representantes de Barrick, Minera Qellaveco y BHP Billiton, y un grupo de representantes diplomáticos[3] (Suiza, Australia, Gran Bretaña, Canada y Estados Unidos) encabezados por el embajador norteamericano James Curtis Struble. En blanco y negro, el pedido del sector minero fue “deshacerse” de los dirigentes sindicales y sociales “anti-mineros”, pues a decir de los directivos mineros, atentan contra el tan mentado “clima de inversiones”. Ante este “necesario” pedido de los capitales mineros, el embajador norteamericano responde, como no podría ser de otra manera, poniendo a su mas grande servidor, el mayor lobista de la historia, Pedro Pablo Kuczynski[4] como el aliado fundamental en el gobierno Toledista (2005), para ejercer mano dura y “instruir” a las “masas ignorantes” en el credo neoliberal que “salvo la inversión privada todo es ilusión”.
La conversación entre los directivos mineros y los diplomáticos linda con lo inverosímil, haciendo referencia a una supuesta confabulación entre las ONGs internacionales (OXFAM y Amigos de la Tierra), los cocaleros, los radicales “marxistas” de Patria Roja, y las masas campesinas, en contra de las “indefensas” transnacionales mineras, sus “pírricas” ganancias, y su “contribución desinteresada” al “desarrollo económico” del país. Si era una costumbre referirse a los “izquierdistas radicales” y sus “teorías conspirativas”, al parecer las elites capitalistas también sufren del mismo desorden patológico. Ante semejante amenaza, Felipe Cantuarias (Antamina) recomienda “sesudamente”: “que los diplomáticos se reúnan como grupo con el Ministerio de Educación para promover una rotación de profesores - a menudo los miembros de la unión radical del SUTEP profesores y Patria Roja - en las comunidades mineras conflictiva”. De igual forma recomiendan instar a la iglesia católica a reubicar a los obispos “anti-mineros”. Fiel a su estirpe imperialista, el representante del gobierno norteamericano apela al estilo militarista que caracteriza a su gobierno, y le solicita a los directivos mineros le otorguen el nombre de esos dirigentes sindicales anti-mineros, de tal forma que puedan “solicitar” al gobierno la rotación de los mismos, y en el caso de las ONGs anti-mineras, el embajador solicita, que se recolecte, todo tipo de material (discursos, publicaciones escritas, reportes de radio o televisión, etc.) en los que se “motive la violencia”, de tal forma que el gobierno Norteamericano puede “enfrentar” a estas ONGs desde sus respectivos países de origen.
Como es natural la respuesta de Antamina ha sido inmediata en los medios internacionales, argumentando que la “posición” de un “ex-trabajador” no representa la posición de Compañía Minera Antamina, una respuesta bastante difícil de creer, y claro esta con el único propósito de librarse del hostigamiento internacional del que podrían sufrir por parte de algunos organismos internacionales ambientalistas, y activistas sociales principalmente en Europa y que los llevaría en la jerga de los economistas a una perdida en el “valor de la compañía” (argumento de por si ridículo). En el plano local, coherente con sus practicas, Antamina ha anunciado que no “compartirán sus ganancias extraordinarias” con el estado Peruano, ya que según su actual vice-presidente ejecutivo, Pablo de la Flor, las mineras ya comparten “estos excedentes”, y un impuesto a las sobreganancias “podría dañar el clima de inversiones”[5].
Lobby, interferencia extranjera en asuntos internos, conflicto de intereses, pues si, eso y mas! Después de semejante demostración de “sinceridad” no puede quedar la menor duda, de cuales son los intereses a los que representa el “estado peruano”, así como tampoco de las estrategias guerreristas que usan las grandes transnacionales mineras para silenciar toda voz disidente o contestaría. Las “amigables” oficinas de “desarrollo comunitario” o “relaciones comunitarias”, o cual fuese el rimbombante nombre que las mineras usan para designar a sus unidades de RSE, en la practica operan como agencias de inteligencia militar, identificando a sus “enemigos”, persiguiéndolos, corrompiéndolos, o incorporándolos a sus filas con suculentos salarios; todo ello baja la fachada y los eufemismo del “buen ciudadano corporativo”, el “desarrollo sostenible y armonioso con las comunidades de influencia”, y mas falacias!
[1] Que es el equivalente a lo que el fisco hubiese recibido de aplicarse una tasa del 50% de impuesto a las sobreganancias mineras.
[2] La utilidad neta de Antamina para el periodo 2005-2009 ha sido calculado en 6310 millones de dólares. A esto debemos sumarles los 270 millones de dólares que el estado dejara de recaudar por concepto de impuesto a la renta, y que servirá para seguir engordando las jugosas ganancias de Compañía Minera Antamina. Para un breve pero detallado análisis, el lector interesado puede referirse a los artículos de Humberto Campodónico (2009) "Antamina: Invirtiendo con nuestros Impuestos", "El faenón de Antamina", José de Echave (2011) "La reinversion de utilidades de Antamina" y los interesantes artículos en el blog de Richard Moreno –“Respecto al fondo Minero Antamina (2009)”, “Reinversión de Utilidades Antamina: La última de las Municipalidades (2009)”, “¿Y quiénes se perjudican si disminuye el canon minero en Ancash? (2009)”, “Canon en Ancash: Cambiando un Derecho por una Limosna (2009)”, “Algo más: reinversión de utilidades en Antamina (2009)”.
[3] En el cable emitido por la embajada Norteamericana en el Perú hacia Washington, el Embajador Struble expresa textualmente que este grupo de diplomáticos (“diplomatic mining group”) (Click para ver el cable) fue creado con el propósito expreso de promover un “mejor clima de inversiones y mejorar la seguridad de las explotaciones mineras”. Con el mayor desparpajo, el embajador Struble, menciona que la reunión se llevo acabo después de los “ataques violentos contra el proyecto minero Majas”. Cuando esta claro que el ataque y la represión brutal (torturas, desapariciones, violaciones y asesinatos) contra los campesinos fue dirigida por Monterrico Metals, propietaria del proyecto Majaz. El video que aperece en "The Guardian" es elocuente al respecto (click para ver el video) (click para ver el video). Monterrico Metals ahora mismo enfrenta un proceso penal en las cortes británicas. Un dato final, es que el embajador británico presente en la reunión de 2005, pasó luego a ser presidente ejecutivo de Monterrico Metals.
[4] Un par de artículos al respecto: "Wikieminero PPK es fundamental" y "Wikileaks Kuczynski fue aliado fundamental para EEUU en temas de mineria"
[5] Vea la nota completa en: http://www.larepublica.pe/archive/all/larepublica/20110202/16/node/324274/todos/14
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