“El modo de ser un nuevo intelectual no puede consistir mas en la elocuencia, el cual es un signo exterior y momentáneo de sentimientos y pasiones; por el contrario es necesario una activa participación en la vida practica, como constructor, organizador, y un orador persuasivo” (Gramsci).
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lunes, 28 de febrero de 2011

China o India: Una critica al profesor Jagdish Bhagwati

En un reciente artículo de su espacio “The Open Economy and its enemies” -la economía abierta y sus enemigos [1]- Jagdish Bhagwati [2], profesor de economía y leyes de la Universidad de Columbia, arguye que la economía Hindú tendrá un futuro económico más promisorio que su mas cercano competidor, China. Para el profesor Bhagwati existen algunas razones por las que se hace previsible que la posición económica de la India se fortalecerá. En los círculos académicos y políticos, el profesor Bhagwati es reconocido mundialmente por su discurso a favor de la globalización y la liberalización de la economía mundial, Bhagwati cree fervientemente en los mercados desregulados, las privatizaciones, y un estado reducido como los elementos centrales para alcanzar el desarrollo, tan esquivo para la gran mayoría de los habitantes del mundo. Sin embargo, mas allá del discurso optimista de Bhagwati, la realidad es diametralmente opuesta a su visión idealizada del mundo, y en general los resultados de esas políticas han sido nefastas para las mayorías pobres del mundo entero, hecho generosamente documentada en los últimos 20 años por economistas y científicos sociales de las mas diversas tendencias ideológicas.
El profesor Bhagwati argumenta que la profundización de las reformas de mercado “le darán un mayor impulso a la tasa de crecimiento de la India”, tal como sucedió en China. Sin embargo es necesario recordarle un hecho histórico al profesor Bhagwati. Las “reformas de mercado” Chinas (que empezaron en 1978) significaron, como lo señala Minqui Li, profesor de economia de la Universidad de Utah y experto en la economía China, que “gran parte de las empresas estatales y colectivas [Chinas] fueran privatizadas. Decenas de millones de trabajadores del sector público y colectivo fueron despedidos. Los trabajadores que aún permanecen en el sector público perdieron sus tradicionales derechos socialistas, simbolizado por el  ´tazón de arroz de hierro´ (Un paquete de derechos económicos y sociales que garantizaban el empleo, seguro medico, cuidado infantil, pensiones y subsidio habitacional) estos trabajadores fueron reducidos a trabajadores asalariados explotados por los capitalistas internacionales y locales. En las áreas rurales, con el desmantelamiento de las comunas populares, el seguro medico público y con un sistema educativo colapsado, cientos de millones de personas se han convertido en trabajadores migrantes, formando de esta manera el más largo  ejército de reserva de mano de obra barata”[3].
Claramente, no fueron las políticas de “planificación central” las que produjeron esta feroz explotación de los trabajadores y el éxodo de cientos de millones de campesinos ahora desposeídos y alienados. Por el contrario, en el actual “milagro Chino”, las relaciones sociales de producción y circulación, y su predatorio patrón de acumulación no son más que el resultado de la desregulación y privatización de la economía China. Del mismo modo, no fue el “socialismo chino” el que genero una “nueva clase social” (burocracia) como pretenden insinuar el profesor Bhagwati, fueron las “reformas de mercado” las que permitieron que los burócratas estatales se “convirtieron en capitalistas por derecho propio” a través de la corrupción generalizada (Petras, 2006), de esta forma en una convivencia simbiótica burócratas y capitalistas tomaron el estado por asalto, atacando brutalmente a la clase trabajadora y la propiedad colectiva. Por lo tanto, como lo ha señalado Petras, con una clase capitalista protegida por un estado autocrático y  un proletariado pauperizado, la viabilidad del “modelo Chino” descansara en la intensidad y magnitud de la lucha de clases (Petras, 2006)[4]. Es un hecho previsible que la India sufrirará los mismos efectos (en realidad ya los viene sufriendo) en la medida que se profundicen las reformas de mercado, como tan fervientemente las propone Bhagwati, olvidando por completo que incluso las areas comerciales mas exitosos (Japon, Korea, Taiwan, etc.) alcanzaron ese estatus no por adoptar las recetas “neoliberales”, por el contrario, fue el rol activo de sus gobierno aunado a la necesidad de expansion del capitalismo en su fase monopolistica lo que les permitio gozar de ese “relativo éxito”.
En segundo lugar, Bhagwati señala que la diferencia salarial constituira un factor determinante en el crecimiento de la India. Es necesario mencionar que si bien los actuales salarios Chinos estan totalmente rezagados respecto al periodo anterior a 1978, estos salarios en terminos reales aún estan por encima de los salarios en muchos paises de Africa, Europa del Este e incluso Latino America. Mas alla de este hecho, el profesor Bhagwati argumenta que “frente a la política de un solo hijo de China y la falta de infraestructura adecuada (inclusive en materia de vivienda) en áreas de rápido crecimiento, la mano de obra se está tornando escasa y los salarios aumentan” (Bhagwati, 2010). Para  Bhagwati todo lo contrario ocurre en la India  que “tiene una oferta de mano de obra más abundante, así como un perfil demográfico más favorable, de manera que, a medida que la tasa de inversión de la India aumente, la mano de obra no será una limitación” (Ibíd.). Siguiendo el monismo metodológico de Bhagwati no es difícil inferir que bajo las circunstancias descritas India se erigirá como la “nueva China”. 
Bhagwati asume, en la jerga de los economistas, que sin las restricciones en la oferta de trabajo, la India tendrá una mayor “ventaja competitiva” sobre China, o dicho de manera simple y directa, el crecimiento económico como corolario de los salarios de hambre para los trabajadores hindúes. Como habrán podido notar nuestros lectores, el argumento de Bhagwati, tiene una sola base objetiva, la explotación de la clase obrera, reprimiendo ferozmente los salarios de los trabajadores. Irónicamente, haciendo uso de su prosa reaccionara Bhagwati condena al gobierno Chino por las condiciones salariales de su trabajadores en las últimas décadas, y celebra que en los últimos años los trabajadores chinos se estén “reincorporando a la raza humana” como consecuencia del incremento en sus salarios. En esta lógica, debemos suponer que el profesor Bhagwati desea que sus compatriotas (dado su origen), la clase obrera hindú, pasé a formar parte de una especia “sub-humana”, desechable y reemplazable, en aras del “crecimiento económico” de una clase privilegiada a la que con tanto esmero defiende, ese es el discurso dominante en la llamada teoría del comercio internacional, pura y vulgar ideología disfrazada de ciencia.
Addendum: Por último, haciendo uso del sugestivo nombre de la sección de Bhagwati, mas una pequeña dosis de ironía cabe preguntarnos entonces ¿quiénes son esos irracionales “enemigos de la economía de mercado”, al que tanto temor parece tenerle el profesor Bhagwati?, es probable que en medio de su afiebrada “ingenuidad” nuestro autor responda señalando que solo los “insensatos” se podrían oponer a tan “perfecta existencia”…Curioso, pero al parecer algún presidente, muy célebre por sus prácticas fascistoides, su genocidio lacerante y su verborrea asfixiante, se “ilustró” con las lecciones del profesor Bhagwati, y bautizo a los “insensatos” como los “perros del hortelano”.


[1] Al parecer el profesor Bhagwati, carece de imaginación, pues el titulo de su sección no es más que un parafraseo del clásico libro de Karl Popper “La Sociedad Abierta y sus Enemigos”
[2] Bhagwati, J. (11 de Noviembre de 2010). The Open Economy and its Enemies: ¿India o China? Recuperado el 10 de Enero de 2011, de Project Syndicate: A World of Ideas: http://www.project-syndicate.org/commentary/bhagwati6/Spanish
[3] Li, Minqui (2008). An Age of Transition: The United States, China, Peak Oil, and the Demise of Neoliberalism. (John Bellamy Foster, Ed.) Monthly Review, 58 (11), 11-20. El extracto presentado es una traducción libre realizada por el autor del presente artículo.
[4] Petras, James (2006). Past, present and future of China: From semi-colony to world power? Journal of Contemporary Asia, 36 (4), 423-441. La versión en español puede ser consultada en http://www.lahaine.org/b2-img/petras_china.pdf. Con su peculiar estilo Petras analiza el crecimiento Chino desde una perspectiva histórica, señalando las falencias metodológicas y conceptuales de los economistas burgueses contemporáneos, y de todos aquellos que “avizoran” el salto al “primer mundo” del gigante asiático. Sin duda un interesante artículo, sin embargo es necesario señalar que las afirmaciones hechas por Petras en relación al rol y la responsabilidad de Mao Tse Tung en la implementación de las reformas pro-mercado son bastante discutibles, y constituyen desde mi perspectiva el punto mas débil y menos documentado en los argumentos presentados por Petras (pp. 8-9).